Seguro de viaje y discriminación por enfermedad preexistente (y II)

“Las oportunidades pequeñas son el principio de las grandes empresas” Demóstenes

Viene de: Seguro de viaje y discriminación por enfermedad preexistente (I)

Para responder algunas de mis preguntas, contacté con el INSS para buscar otras soluciones. Según me informaron, si el viaje fuese dentro de la UE no habría mayor problema, pues es suficiente con pedir la tarjeta sanitaria europea para viajar con tranquilidad por toda Europa, gozando de los mismos servicios que en España, pero fuera de este ámbito sólo se presta asistencia sanitaria si hay acuerdos bilaterales con el país de destino.

Al parecer no existe ninguno con el destino de mi viaje, Venezuela, en materia de asistencia sanitaria, aunque sí en lo relacionado con pensiones, y me dijeron que tampoco podrían proceder a un reembolso si yo pagase las facturas médicas en caso de tener cualquier problema médico allí. Así están las cosas si uno viaja al extranjero.

Dado que las competencias es materia de salud están transferidas a las comunidades autónomas, llamé entonces al SES (Servicio Extremeño de Salud), al departamento de prestaciones sanitarias, y ahí por fin encontré una pequeña opción a mi problema, pues permiten que, en caso de incidencia médica en el extranjero, presente una reclamación por “vía patrimonial” (ni idea de que significa esto) ante este organismo para que sea estudiado mi caso y valorada la posibilidad de un reembolso. Como véis no es algo “seguro”, pero es algo.

Encuentro un vacío preocupante en tema de reembolsos en caso de enfermar en el extranjero en países donde no hay convenio. Siquiera en lo referente a repatriación para poder ser tratado en España hay nada contemplado.

Me dirigí después por correo electrónico a la OPE (Oficina Permanente Especializada) del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, un órgano consultivo que asesora y vela por los derechos de los discapacitados. En sólo dos días me respondieron lo siguiente:

“La Ley 26/2011 de 1 de agosto, de adaptación normativa a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ratificado por España) modificó la Ley 50/1980 de 8 de octubre, de Contrato de Seguro añadiendo la siguiente disposición adicional cuarta:

“No se podrá discriminar a las personas con discapacidad en la contratación de seguros. En particular, se prohíbe la denegación de acceso a la contratación, el establecimiento de procedimientos de contratación diferentes de los habitualmente utilizados por el asegurador o la imposición de condiciones más onerosas, por razón de discapacidad, salvo que se encuentren fundadas en causas justificadas, proporcionadas y razonables, que se hallen documentadas previa y objetivamente.”

Asimismo le informamos que de acuerdo con el artículo 21 de la Ley 51/2003, de 2 de diciembre de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad, que se ha incluido por la Ley 26/2011, se establece:

“Sin perjuicio de otras acciones y derechos contemplados en la legislación civil y mercantil, la persona que, en el ámbito de aplicación del artículo 10 bis sufra una conducta discriminatoria por razón de discapacidad, tendrá derecho a indemnización por los daños y perjuicios sufridos”.

El artículo 10 bis establece la igualdad de trato en el acceso a bienes y servicios, y la contratación de un seguro es un servicio.”

También me indicaron que para cuestiones más específicas debía dirigirme al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General del Seguro y Fondos de Pensiones.

Así lo hice. Contacté por teléfono, pero la respuesta que recibí fue desalentadora. La persona que me atendió me indicó literalmente que “El mercado es libre, que contratar un seguro no es obligatorio, y que si una compañía de seguros se niega a hacerme un seguro está en su derecho.” Me comprometí a enviarle la información recibida de la OPE, pues es evidente que no la conocía, y le indiqué que mi consulta iba en relación con las cláusulas de exclusividad de las pólizas, informándome de que para ello debería hacérsela llegar por escrito o bien vía web si dispongo de certificado digital. La contestación viene tardando una media de 2 meses…

Como se acerca la fecha de partida, al final, buscando por Internet, encontré un seguro de Viajes Eroski que me ofrece un precio inmejorable para todos los demás aspectos a cubrir: daños a terceros, pérdida de equipaje… Ellos subcontratan con Europ assistance, y ofrecen las mismas garantías de los seguros de esa empresa pero por aproximadamente un 10% del precio final de estos, ¡y no tienes que contratar tu viaje con ellos! No sé cómo han logrado ese acuerdo, pero si no me van a cubrir los gastos médicos, que suele ser lo más costoso en algunos países, creo que es un precio justo para mi. Ahora a esperar que no surjan problemas de salud.

Confío en que al menos estas líneas sirvan para que todos estemos un poco más sensibilizados con la problemática de las personas afectadas por enfermedades raras, crónicas o discapacitantes y exijamos nuestros derechos. Hoy ha sido mi caso, pero es también el caso de todos los que tienen una enfermedad preexistente, una afección de corazón, respiratoria, etc…

Esta entrada fue publicada en Vivencias y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

13 respuestas a Seguro de viaje y discriminación por enfermedad preexistente (y II)

  1. Pingback: Seguro de viaje y discriminación por enfermedad preexistente (I) | Mundo Marfan Latino

  2. Pingback: Seguro de viaje y discriminación por enfermedad preexistente (y II)

  3. Va costar un poco opinar acerca de este difícil tema sin que se filtren opiniones relacionadas con el rol del estado en la sociedad, el funcionamiento de la actividad privada, su función social y las articulaciones de los sistemas públicos y privados, que, como se sabe, no gozan del mismo tratamiento de acuerdo al cristal ideológico con que se observen.
    Sin embargo, por ser abogado, productor de seguros, especialista en Seguridad social privada en Argentina y fundador de la Asociación Marfan Argentina, intentaré que mi aporte se circunscriba a la descripción de la problemática sin que en ella interfieran en la medida de lo posible, mis opiniones político/económicas.
    El tema, en términos llamémosles “macro,” es probablemente el más álgido y polémico de nuestra problemática, sin duda el que mas temores provoca y el de más difícil solución.
    También es la razón de ser de las asociaciones, de las congregaciones, de las formaciones comunitarias. Es el segundo, el primero era la difusión de información, que me animó a crear en 1996 la Asociación.
    El asunto es crear mecanismos capaces de financiar las prestaciones asistenciales para los pacientes afectados de trastornos cuya complejidad irroga altos costes y medicina específica crecientemente cara. Anticipo que la solución será muy compleja.
    Para la gran mayoría de los afectados de trastornos raros, resulta imposible asumir en forma personal una operación de alta complejidad, los tratamientos y muchas veces hasta los fármacos que se suministran.
    La única solución es la solidaridad. Que jurídicamente significa que un grupo de personas actúa frente a una obligación “in solidum”. o sea, como un todo sólido que responde por la carga de cualquiera.
    La solidaridad es una de las bases filosóficas y técnicas del seguro, porque permite que un evento que no le ocurre a todos, pero sí a algunos, pueda ser financiado por el aporte de todos quienes se encuentran afectados al risgo, mediante un pequeño aporte.
    La otra base técnica del seguro es la ciencia actuarial, que permite determinar cuáles son las alícuotas (llamadas en general de muchas maneras pero para el hombre común conocidas como PRIMA) que es la que fijarán las obligaciones de las partes.
    Para fijar las primas, la ciencia actuarial necesita conocer un numero o tasa conocido como “probabilidad de ocurrencia” del evento que dispara el pago de la prestación. Sin él, no solo no se pueden fijar seriamente las primas, sino que los estados que autorizan a funcionar a las Compañías de Seguro, no les permiten comercializar pólizas que pretendan asumir un determinado riesgo si no demuestran en sus notas técnicas, de que modo se financiarán. Por dos razones: una para garantizar que esa cobertura no llevará a la tumba a la Compañía de seguros perjudicando a millones de asegurados, y otra, para evitar excesos.
    Pero para lograr esa tasa o probabilidad de ocurrencia, las compañías deben contar con información estadística suficiente capaz de mensurar tanto los riesgos como los costes por asegurado, o sea las primas. Y esto es lo que cuesta tanto conseguir en cuestiones de salud.
    Mientras más rara sea una enfermedad, mas difícil será lograr registros estadísticos y consecuentemente menos compañías de seguros estarán interesadas en asumir tales riesgos. Para una compañía de seguros (y para el estado que la autoriza a funcionar) la falta de información desemboca en “no cobertura”, por decirlo de un modo simplificado, ya que como advertí es un tema muy complejo donde interviene un gran número de variables además de estas.
    Las compañías van a cubrir cualquier riesgo, pero para ello será necesario que cuenten con información de la que no disponen en la mayoría de las enfermedades. Seguramente resultará menos difícil cubrir HIV, Cáncer o Gripe A, pero no porque su cobertura sea más económica, eso lo resuelven aumentando las primas, sino porque de los trastornos más frecuentes existe mucha información estadística confiable y luego esto se va corrigiendo con la propia experiencia real de campo.
    Ese es el gran desafío de las organizaciones como las nuestras: generar información. Seria y confiable para alimentar las estadísticas que conduzcan a la cobertura de los problemas de nuestros pacientes. Hoy por hoy el verdadero sentido de una Asociación estriba en su capacidad de reunir suficiente información para generar bases técnicas y afrontar los problemas reales de nuestras poblaciones de afectados.
    Por esto resulta tan importante adherir y colaborar con entidades como EURORDIS o GEISER que se ocupan de aglutinar datos sobre enfermedades raras y drogas huérfanas, porque solo de estas formaciones surgirán las masas críticas necesarias para ir logrando soluciones a esta problemática tan compleja.
    Bueno, después de esto esta el estado, que no puede, o no debería, desentenderse. La lógica indica que en tanto las compañías no puedan o no quieran hacerse cargo de esa porción de un negocio, los estados deben brindar coberturas a las contingencias.
    En principio lo harán con los habitantes de su país, sea o no cual fuere su nacionalidad, según sus principios. Y luego con los habitantes o ciudadanos extranjeros en la medida en que se celebren acuerdos de reciprocidad que garanticen idéntico tratamiento en la situación análoga inversa. Por ejemplo: Venezuela atenderá a los pacientes españoles siempre y cuando antes haya celebrado un tratado con España en virtud del cual un venezolano sea atendido del mismo modo en España. Un tema de derecho internacional público, que se convertirá en privado en la medida en que intervengan las compañías de seguro, cuando esto ocurra.
    Conozco la mayoría de los tratados de pensiones a que se refiere Badaman vigentes en mi país. Todos afectan al reconocimiento de aportes efectuados en los países signatarios, para que sean reconocidos en el otro en el momento de otorgar un beneficio jubilatorio.
    Espero no haberlos aburrido con esta explicacion. Que da para mucho mas y he tratado de emitir evitando en lo posible terminologia tecnica complicada.

  4. badaman dijo:

    Mario, tu aportación me parece muy completa y clara. Estoy pensado que tal como está puede ser una entrada en el blog MML, si no tienes inconveniente en que la copiemos y peguemos tal cual está.

    Hay una frase que me parece destaclable:

    “Hoy por hoy el verdadero sentido de una Asociación estriba en su capacidad de reunir suficiente información para generar bases técnicas y afrontar los problemas reales de nuestras poblaciones de afectados.”

    Sin duda sabes de lo que hablas. Gracias Mario y quedo a la espera de tu cofirmación.

  5. Mario dijo:

    Tan buena la entrada como los comentarios. Yo hace poco me hice un seguro de viaje con la empresa que aparece en el link, no tengo información sobre como gestionan esa parte pero me parece una empresa seria por lo que he podido ver.
    Mi consejo es revisar todas las clausulas antes de decidirse por una en concreto para no tener sustos si pasa algo, además, debemos ser sinceros con el seguro sobre las enfermedades preexistentes, aunque sea un seguro de viaje, así evitaremos futuros problemas en el caso de necesitar atención médica.

    Muchas gracias por la información

    • badaman dijo:

      No se pone en duda obviamente la seriedad de las aseguradoras, -tampoco de la que enlazas-, es su negativa a cubrir a los asegurados el tema que nos ocupa. Es justo ser sincero con las aseguradoras como indicas, pero ellas también debe cumplir con su cometido y de esto no se salva ninguna -tampoco la que enlazas-.

  6. badaman dijo:

    Por supuesto que podemos ampliar. Hablamos a ver que se puede hacer. Sobre todo a partir de enero, porque tengo que ver si este asunto se puede mover a través de las instituciones. Gracias otra vez Mario por tu aportación. E cuanto tenga un rato lo ponemos en el blog como entrada.

  7. Pingback: Ni copago ni repago: se dice estafa | Mundo Marfan Latino

  8. Sergio dijo:

    Expongo mi caso aqui a ver si alguien me puede ayudar:

    Soy paciente anticoagulado de 33 años (tomo Sintrom), hace 3 años tuve una fiebre reumática y el verano pasado una embolia pulmonar que pueden compartir causa… pero los médicos tampoco saben qué me pasa exactamente, hago vida normal, solo llevo controles de coagulación, que me los hago yo mismo.

    Quiero visitar a mi familia en Australia durante un mes (a ser posible desde Alemania donde estoy temporalmente, si no, desde España) pero parece que no hay convenio sobre asuntos sanitarios por lo que necesito un segúro médico privado.

    Cuando les explico que tuve una embolia me dicen que no cubren enfermedades preexistentes y mucho me temo que al no saber a ciencia cierta la causa de mi “enfermedad”, ante cualquier percance mínimamente relacionado se lavarían las manos.

    Mis preguntas:

    1.- Se puede considerar realmente una enfermedad preexistente?
    2.- Debo dar parte al seguro de mi historial médico o son ellos los que deberían pedirlo?
    3.- Sirve de algo que mi médico autorice el viaje?

    Si alguien me orienta un poco le estaría muy agradecido
    Muchas gracias.

    • badaman dijo:

      Hola Sergio, en principio lo que sería considerado preexistente son los efectos permanentes de la embolia pulmonar y la fiebre reumática. Si no tienes otros síntomas descritos por tu médico dignos de ser tenidos en cuenta no se si deberías alertar innecesariamente a la aseguradora sobre posibles enfermedades o problemas que pueden sobrevenirte después de iniciado el viaje. Si estás sujeto a la sanidad alemana o esta te cubre en caso de salir del país, sería bueno que te informases de qué puede hacer por ti. Además, podrías consultar aseguradoras en Alemania y en Australia para ver los precios y lo que cubren, y saber si Australia tiene un sistema de salud público competente, y en tal caso, si España o Alemania se harían cargo de los gastos en caso de necesitar asistencia de urgencia en Australia. Por último, respecto a los controles de coagulación, si te los realizas tú mismo no hay problema, pero si necesitaras hacerte controles allí, sería bueno pedirle a tu hematólogo una o varias órdenes para que te hagan los exámenes en los servicios médicos que elijas en el país de destino. Saludos.

      • Sergio dijo:

        Muchas gracias por la respuesta Badaman.

        No tengo síntomas o efectos permanentes más allá de una coagulación baja provocada por las pastillas para evitar posibles trombos. Para entendernos, estoy sano y no creo que tenga problemas de trombosis porque lo tengo muy controlado, pero llevo unos años encadenando estancias en el hospital (2008 peritonitis, 2009 reuma, 2011 embolia pulmonar…).

        En Alemania estoy de paso y uso la tarjeta sanitaria europea, tengo un coagulómetro y las pastillas son bastante baratas por lo que al 99% no necesitaré asistencia médica (toco madera).

        Por lo que sé no hay ningún convenio entre Espana y Australia.

        Hablaré con mi médico en Alemania y con el de Espana, a ver que me aconsejan y vuelvo para contaros que tal.

        Saludos y mil gracias.

  9. Ana dijo:

    Hola

    Yo te entiendo perfectamente!!!
    Vivo en eeuu y mi padre tuvo un infarto al corazon y lleva marcapasos y desfibrilador. No puede venir a verme porque si ocurre algo alli nos arruinamos toda la familia y no encontramos ningun seguro q cubra enfermedades preexistentes. Si te enteras de algo o yo me entero de algo nos comentamos. Gracias x toda tu informacion!!!
    Ana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s