Un camino accidentado

mama-e-hijo-caminandoEsta vez una nueva lectora nos contacta desde México. Una mamá, cuyo hijo de 12 años debe ser sometido a una cirugía para corregir su Pectus excavatum, con la finalidad de aliviar la presión que los huesos del tórax ejercen sobre su corazón y sus pulmones. Su camino, como el de muchos, no ha sido fácil, tropezándose con médicos nada diestros en la labor del Asesoramiento Genético, que suman más angustia y desasosiego al difícil proceso de afrontar este diagnóstico. Sigue leyendo