Años ganados

Años ganadosEsta va a ser una entrada positiva. Un intento por poner en valor lo bueno de nuestra condición como afectados de una enfermedad poco frecuente.

De vez en cuando nos viene bien que nos recuerden que las cosas no son tan malas como parece, y que hay muchos motivos para estar contentos.

Así pues, vamos a olvidarnos por un momento de los achaques, los dolores, las arritmias y las palpitaciones, pero no del todo, porque como veremos, son también la base de cómo somos.

¿Recuerdan el «I Love Marfan»? Hemos hablado de ello varias veces por aquí, porque es una frase valiente que reúne mucho significado.

Felices

Felicidad es lo que todo el mundo busca, Nosotros sabemos muy bien lo que es eso. De muchas formas nuestras afecciones nos ha hecho huérfanos de ciertas cosas, y sabemos identificar muy bien lo que nos falta, pero nos falta entrenamiento para identificar aquello que sí tenemos.

Hay un frase que he escuchado mucho últimamente y creo que es aplicable a nuestro caso: «cuándo éramos felices y no lo sabíamos».

¿Ya ves por dónde voy? Lamentablemente la vida siempre puede darnos feas sorpresas, y cuanto antes sepamos detectar el problema y canalizar nuestras carencias, mucho mejor.

Despiertos

Generalmente este hecho nos hace ser más sensibles y despiertos a lo cotidiano. A veces es como un gran amplificador de lo malo, otras es como un tercer ojo en la frente que nos abre la mente a nuevas posibilidades.

¿No te parece que hay muchos afectados con dotes artísticas? ¿No somos un poquito más soñadores que el resto?

Se trata pues de que esa nueva visión que nace de los problemas sirva para hacernos alguien mejor para los demás pero también para nosotros mismos.

Comprometidos

Pareciera que, por lo dicho, no hay cosa que se nos escape. Lo vemos y lo sentimos todo, y esto es algo que no nos deja impasibles.

Queremos cambiar las cosas para que sean mejores. Tenemos la fórmula para todos los males, pero curiosamente, con demasiada frecuencia, no tenemos la llave de nuestra propia felicidad.

Entonces, ¿de qué va esto? ¿cómo hago?

Estamos entrando en lo que será un preciso verano (invierno en otras latitudes). Dejemos a un lado el derrotismo y, con el venidero cambio de estación, demos un giro a nuestras vidas eligiendo un mejor rumbo. Creo que nos lo tenemos ganado, ¿No te parece?

Algunas posibilidades:

– Salir de casa

– Hacer nuevas amistades

– Aprender nuevas habilidades

– Lanzarse a la aventura de un nuevo hobby

– Viajar

– Leer

– Ayudar a otros

– Hacer los cambios a tu modo

¿Te parece que serás capaz?

Que tengas mucha suerte en tu paso de estación del «esto es lo que hay» al «esto es lo que soy». Al fin de cuentas sólo hay una cosa que no tiene remedio, y preocuparse por ello, aunque va en nuestra naturaleza, no va a cambiar por si mismo nuestra calidad de vida.

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