Criticando

publicar_escribirPor badaman. Creo que mi estado natural es de queja. No es que no aprecie lo bueno de la vida ni las oportunidades, es simplemente costumbre. Por eso a veces debo hacer un esfuerzo por comprender las cosas desde otra perspectiva. Mas como dije aquí, “las dificultades asociadas a las enfermedades poco frecuentes no sólo limitan nuestra actividad física, también minan nuestra confianza, y sin ella, hay muchas cosas que nos cuesta enfrentar”, por eso, en cierto modo, no tener frene a veces tiene su utilidad si de defender los derechos de uno y de otros afectados se trata.

Hay muchas circunstancias en las que debiéramos elevar la voz y criticar y no lo hacemos. Los mecanismos están ahí, más o menos accesibles, pero es mucho lo que uno se juega.

Un ejemplo. Tu médico (o el equipo que trabaja con él o ella) te trata de manera condescendiente o inapropiada. ¿qué hacer? ¿Pones una queja o hablas con tu médico y te expones a perder la única fuente de ayuda especializada que trata tu caso?

Otro ejemplo, las instituciones sanitarias. Si debes andar rogando cada vez que has de pedir un desplazamiento a un servicio externo a tu ciudad ¿vas a tratar de reclamar judicialmente exponiéndote a retrasos burocráticos reales o fingidos?

Seguimos. Si la asociación que se supone que vela por tus derechos, la única que podría hacer algo por ti de forma rápida, termina siendo sólo una herramienta de lucimiento social o político de las personas que la gestionan o, como ocurre en ocasiones, el dinero de los socios no se dedica solidariamente a las gestiones propias de la asociación sino a otros menesteres ¿te atreverás a denunciar su mala gestión?

Si el ministerio de sanidad, último responsable de la salud de todo un país decide, con sus políticas restrictivas, limitar el acceso a medicamentos y servicios básicos a personas necesitadas, y tú eres una de ellas ¿qué harás?. Aquí un ejemplo.

Tenemos un serio problema, y no me refiero a los servicios sociales o sanitarios con mala gestión, y es que no estamos conectados entre nosotros ni conscientes del potencial que como afectados tenemos. Esto pasa en otros ámbitos de la vida como el laboral, por poner un ejemplo.

Falta mucha preparación en el ámbito asociativo. Y también ganas de comprometerse. Muchas veces la gente que accede a cargos con cierto poder de representatividad pierde interés cuando encuentra solución a los probmeas que le llevaron a iniciar su lucha. En otras ocasiones, las menos, incluso antes. y tal vez, estando ahí, ven que han encontrado un sentido a su vida que no tenían.

Hace varias semanas hablaba por correo con una nueva miembro de la directiva de una asociación a la que le pedía información concreta sobre un servicio de salud de gran importancia. Su respuesta fue que ese no era el canal adecuado y que le escribiese un corero electrónico al servicio de atención al afectado de su asociación.

Esta persona, que hasta hace dos días como quien dice tenía como amiga, ahora ve impropio darme esa información que conoce y que no sólo me afecta a mi sino a muchos otros que como yo dependen de ella y me dice que “si tengo que estar atendiendo preguntas de cada uno termino pasado mañana…”. Parece que su cargo le está suponiendo de entrada un sobreesfuerzo que no está dispuesta a afrontar. Esta persona está ahora ahí para otras cosas, entiendo…

No hace mucho, a través de un correo electrónico, recibí una solicitud dirigida a un grupo de asociaciones con los que colaboro. Como no tenemos un protocolo establecido ante estas solicitudes aún, remití el correo al resto de miembros de la directiva para acordar qué hacer. Me sorprendió que días después, en una conversación telefónica, una de las personas a las que envié el correo, que además gestiona justamente un servicio de atención a afectados, me hacía ver que no era adecuado atender tales peticiones. Que esa entidad no está para esas cosas.

Sólo estos ejemplos ya deben hacernos pensar en dónde estamos parados y cuan necesario es que tomeos partido para hacer entender a esta gente que nos representa cuál es su trabajo y para qué están ahí.

Es cierto que una directiva no se puede dedicar a resolver problemas específicos, pero si perdemos el foco de de dónde venimos y por qué estamos ahí, en ese cargo, estaremos haciendo más daño que bien.

Seguro que todos tenemos experiencias parecidas. Quejarse es difícil. No todos podemos o tenemos fuerzas para ello, pero es tan necesario a veces como tomar las medicinas adecuadas, y si no queda más remedio, hay que hacerlo. Hay mucho sobre la mesa, muchas vidas, como para andar jugando a la política a cambio de buscar un estatus o tal vez un plato de comida.

Ver también: “Voluntarios y fundaciones

Añadido: 2014-04-28 El artículo se escribió sin tener conocimiento de este video, pero ilustra muy bien lo que aquí he querido decir.

Ver video: “Jorge Moragas: “Os agradezco vuestro interés pero tengo que cortar la comunicación

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3 respuestas a Criticando

  1. María Julia dijo:

    Una vez más tratando un tema de vital importancia. Como vemos parece que el “problema” ha sido alcanzado por la globalización, ya que según los ejemplos, será igual en todos lados. Pero algunos tenemos un norte, un rumbo a seguir en este derrotero y a pesar de todas las trabas seguimos empujando hacia ese lugar. Hay otras personas como tú, Bada, que tienen una visión tan clara del panorama que nos van iluminando el paisaje a los menos “afortunados” en estrategias de gestión, nacidas como suele ocurrir de la necesidad y de la experiencia. Una vez más parece que la unión de voluntades es la que logrará obtener los resultados que se necesitan para alcanzar la ansiada meta de sobrellevar una vida digna. Y si, me parece que hay que quejarse, por aquello de que “No se queje si no se queja” Si no te quejas, no te atenderán como debieran y si te quejas, tampoco, perdido por perdido, mejor quejarse y si es en barra, mejor. Cuantas más quejas se junten tal vez haya que quejarse menos, por lo menos así lo veo yo. (es un dicho de un comentarista deportivo muy conocido con el que finalizaba su exposición)

  2. Karla Mar dijo:

    Estoy de acuerdo con qué es importante elevar la voz, criticar y exigir en algo tan fundamental como es la atención en los diferentes Servicios de Salud.
    En México existe la Comisión de Conciliación y Arbitraje Médico, desarrolla acciones para ayudar a resolver las controversias que se susciten entre los usuarios y los prestadores de servicios de salud.
    Es necesario estar informado acerca de los derechos de los pacientes y hacerlos valer. Nuestros derechos son:
    1.-Recibir atención médica adecuada.
    2.-Recibir trato digno y respetuoso.
    3.-Recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz.
    4.-Decidir libremente sobre la atención.
    5. Otorgar o no, consentimiento informado.
    6-Ser tratado con confidencialidad.
    7.-Contar con facilidades para obtener una segunda opinión.
    8.-Recibir atención médica en caso de urgencia.
    9.-Contar con expediente clínico.
    10.-Ser atendido cuándo se inconforme por la atención médica recibida.

    Disponible en internet: http://salud.edomex.gob.mx/ccamem/cartapacientes.htm

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