Seis Virtudes: Justicia

Justicia

La justicia tiene como meta determinar, de forma objetiva, los derechos y responsabilidades éticas y morales hacia los demás. Esta virtud está constituida por tres fortalezas. La primera es el Civismo y la Responsabilidad Social: Las personas con esta fortaleza son individuos que se orientan hacia la comunidad tanto o más que hacia su propio interés. El civismo conlleva a la participación con la comunidad, la búsqueda de igualdad y cooperación, la cohesión social y el optimismo, siendo leal a los proyectos compartidos y apuntando a la igualdad de todos los miembros.

Otra fortaleza que constituye la Justicia es la Equidad o Sentido de Justicia. Esta fortaleza conlleva el desarrollo de habilidades para el consenso, la sensibilización con la justicia social, la expresión de compasión por los demás (no lástima) y la perspicacia. Se trata de ponerse en el lugar de los demás y tener el suficiente dominio sobre las propias emociones, como para tomar decisiones que afecten a otros de la forma más justa posible.

Finalmente el Liderazgo es otra fortaleza de la virtud Justicia. Los líderes son personas que hacen que las organizaciones funcionen, que inspiran a los demás a comportarse de una determinada manera. Se trata de motivar a un grupo del que se es parte y contribuir a las buenas relaciones dentro del mismo, de modo que se puedan obtener resultados beneficiosos de los emprendimientos colectivos

Revisando las fortalezas que conforman esta virtud, recordé una conversación que tuve recientemente con una mujer extraordinaria: María Isabel Gómez, quien lleva una asociación de pacientes hemato-oncológicos. Escuchando sus relatos y experiencias me sentí reconciliada con la humanidad. De verdad creo que cuando las personas vivimos situaciones que de alguna amenazan nuestra vida y nuestro bienestar o los de nuestros seres queridos, tenemos la oportunidad de construir algo bueno con ello y no solo para nosotros y los nuestros, también para los demás.

A veces la justicia no llega sola. Debemos esforzarnos para que quienes más lo necesitan puedan recibir la atención médica que requieren, debemos dar lo mejor de nosotros para lograr que nuestros gobiernos nos escuchen y dediquen fondos a la creación de centros de referencia en los que los afectados puedan ser atendidos por especialistas que realmente conozcan de nuestras enfermedades.

Nuestras condiciones podrán ser poco frecuentes, pero cuando nuestros corazones se unen el cielo es el límite.

Acerca de Gloria Pino Ramírez

Venezolana. Psicóloga con Especialización en Metodología de la Investigación, Maestría en Psicología Clínica y Doctorado en Psicología. Viviendo con Síndrome de Marfan y trabajando por las EE.RR en Iberoamérica.
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