Discapacitada en tránsito

Algo que me ha pasado con el problema de las rodillas es que he tenido que asumir, más plenamente que antes, que Imagentengo una discapacidad. Eso, que para mis amigos de sociedades del primer mundo será pan comido, en los países en desarrollo es algo bien distinto. Ya tratar de desenvolverse en el mundo laboral con pequeñas adaptaciones para las personas con discapacidad motora es un reto; pero viajar a otro continente teniendo una discapacidad debería considerarse una disciplina digna de participar en los Juegos Paralímpicos.

Mi aventura apenas comienza. La primera fase es sencilla, se trata solo de llegar a Caracas. Hora y media antes del vuelo la fila para el chequeo llega a la entrada del aeropuerto. Me acerco al counter de Aeropostal y le planteo a la chica que atiende que requiero silla de ruedas y que viajo sola. Me echa una mirada de arriba abajo y me pregunta “¿Y por qué necesita usted una silla de ruedas?”. Mientras ella me escruta, yo curiosamente recuerdo a Parsons y su noción del rol de enfermo. La gente espera que el enfermo se comporte de cierta manera, y por lo que veo esta chica también espera que yo “luzca” de otra manera. A mis cincuenta años, y muy a pesar de los estragos de Marfan, no luzco tan mal; vestía jeans, una franela sin manga ni cuello, y mis nuevos zapatos deportivos Nike con suela verde fosforescente. Imagino que tal look no concuerda con la imagen de la discapacidad que la chica tiene en su cabeza; sin embargo, sin ofuscarme, le paso mis informes médicos para que ella misma los revise. A todas estas la chica, ya ha pesado mi maleta grande y me pide mi equipaje de mano, porque -según dice- “si necesita una silla de ruedas no puede llevar equipaje de mano”. Luego lee los informes del cardiólogo y traumatólogo, y cambia su actitud conmigo, y me dice muy amablemente: “Señora Pino, puede esperar allí sentadita que alguien de la aerolínea la llevará hasta el avión”. El viaje trascurre sin novedad, y la atención en la terminal nacional aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía fue muy buena.

En la hora que dura el vuelo pienso en que debo escribir esta entrada y también pienso en la similitud de esta situación con los errores tipo I y II que estudiamos en estadística inferencial. La idea central es que siempre puedes cometer un error al tomar una decisión y que puedes escoger el error “menos malo”. A este punto ustedes se preguntaran para dónde voy, pues ya les explico. Me imagino que en mi querida Venezuela mas de un “vivo” pide silla de ruedas sin necesitarla, sé que la gente abusa, y que los errores probables de rondaban la cabeza esta chica eran dejarse engañar por una simuladora, o no prestarle la atención requerida a una persona con discapacidad. No es un problema sólo de la aerolínea, es un problema de la sociedad como un todo.

Continuamos con la segunda etapa: Caracas-Barcelona, y no arrancamos con buen pie. Iberia permite el check in y la selección del asiento solo 24 horas antes y yo necesito ir en la primera fila para poder estirar mis largas piernas y no tener la presión del asiento frente a mi sobre mis rodillas. Dadas las circunstancias, desde el jueves hemos entrado en la web de Iberia para tratar de conseguir un buen asiento. Finalmente el viernes, mientras disfrutábamos de la inauguración de los Juegos Olímpicos, Badaman pudo entrar desde España; desde Venezuela aún no se podía… 48 horas antes, todos los asientos de las primeras filas y todas los que dan al pasillo estaban ocupados. Logré conseguir ventana en segunda fila, mal premio de consolación porque simplemente no podré sentarme allí. En el registro en línea marqué que era un pasajero con necesidades especiales y que requería la silla de ruedas hasta la cabina… Me imagino que ahora solo me toca esperar la buena voluntad de un pasajero que me cambie el asiento.

Alguna vez escribí en este blog que nadie me prometió que esta vida sería un jardín de rosas, eso es una verdad inmensa, sin embargo creo que tenemos por delante una labor mas grande aún: Informar y educar a otros sobre nuestra condición, no para recibir su lástima o su simpatía, sino para que respeten nuestros derechos.

Seguimos en la aventura… Ya les contaré.

Acerca de Gloria Pino Ramírez

Venezolana. Psicóloga con Especialización en Metodología de la Investigación, Maestría en Psicología Clínica y Doctorado en Psicología. Viviendo con Síndrome de Marfan y trabajando por las EE.RR en Iberoamérica.
Esta entrada fue publicada en Vivencias y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Discapacitada en tránsito

  1. Marisa Canarias dijo:

    Mi identificación es tan grande, que en momentos no sé si tengo que decir que tengo un discapacidad y que mi glamour nunca lo perderé jejeje…es increíble… Lo bonito de todas estas situaciones, que para mi son muy habituales porque soy un culo inquieto viajero, que me gusta cotillear por el mundo para llenarme de las preciosidades que nos brinda este planeta; es que siempre aparece un alma linda para ayudarnos, y que cuando las maletas comiencen a dar vueltas por la cinta, alguien te ayudará…sólo es cuestión de pensar en positivo y eso atrae positivo. Por suerte ya tengo compañera de viaje y ahora son más lindos los países de esta forma… Y lo que me encanta de este cansado viaje que estás haciendo…que al final de todas esas aduanas que estas pasando, te espera algo precioso….a disfrutar!!!
    PD : las deportivas nos hacen tener un glamour especial jejej

    • Querida Marisa, ya en la puerta de salida, viendo el avion que me llevara a tu tierra. El personal de Iberia me dio un asiento en primera fila y el personal del aeropuerto ha sido sumamente amable… Almas lindas 😉 Ah y a la chica que me trajo en la silla de ruedas, le encantaron mis zapatos de goma!!!

  2. Marialcira Quintero dijo:

    Glorita…que descripción tal elocuente has hecho de tu periplo Maracaibo-Caracas-Madrid-Barcelona… la tomaré prestada para una de mis clases. ¿Dónde conseguiste los zapatos con planta fosforecente? !Quiero unos iguales! Te envío todo mi cariño y deseos porque este verano en la Madre Patria, resulte una aventura llena de risas, cariño, compañía, parrandas, ricas comidas, paseos inolvidables, besos, sorpresas y todo lo demás.

  3. Marisa Canarias dijo:

    Qué bien!!! Creo que a estas horas ya estarás por tierras Españolas!!! Me alegro que puedas estar por aquí….besotesss enormes

  4. Marie dijo:

    Seguiré atenta a tan importante aventura Gloria. Feliz viaje y segura vencerás todas las limitaciones¡.Siempre tan original…sigue así jajaja

  5. leonturi dijo:

    Ineteresante reflexion,, Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s